CICLO MENSTRUAL (I)
(I) POR QUÉ TU CICLO MENSTRUAL NO CONSISTE
SOLO EN SANGRAR
El ciclo menstrual es uno de los primeros fenómenos cíclicos
que observaron hombres y mujeres constituyéndose como el más básico y terrenal
que tenemos. Hasta hace 5.000 años el ciclo menstrual y el cuerpo femenino se
consideraban sagrados; sin embargo, en la mayor parte de la historia occidental
escrita, e incluso en los códigos religiosos, el ciclo menstrual se ha
relacionado con la vergüenza, la degradación y la naturaleza incontrolable de
las mujeres.
El significado original de la palabra <<tabú>>
era sagrado. Hoy en día, el ciclo menstrual es un proceso tabuizado siendo el
blanco, en muchas ocasiones, de chistes y burlas; ocasionando que la gran parte
de las mujeres hayamos vivido nuestra menstruación al principio (y algunas
durante toda la vida) desde el pudor, la sujeción y el secreto.
Quiero evitar un aprendizaje aséptico y clínico del ciclo
menstrual pues éste tiene una profundísima conexión con el cuerpo y la
sexualidad. No tiene que ver solo con maternar aunque es, por supuesto, una
parte importantísima pero no la única relevante. No tiene que ver con que “ya
seamos mujeres” ni con que de ahora en adelante “debamos tener cuidado” (¡cómo
no, la prudencia es femenina!). Tampoco tiene que ver con la sangre turquesa de
los anuncios ni con pasar compresas como si fueran de contrabando. En vista de
que siempre nos han leído el ciclo menstrual desde lo negativo me apetece
contarte cómo puedes vivirlo en positivo. ¡Vamos allá!
¿Qué fases encontramos? (interpreto un ciclo menstrual ideal
que dura 28 días aunque, obviamente, es bastante poco frecuente):
- Fase Menstrual, Menstruación o Sangrado à la menstruación es un proceso fisiológico inflamatorio regulado por unas sustancias denominadas prostaglandinas inflamatorias. Esto quiere decir que la menstruación consiste en una inflamación natural. Tiene lugar el día 1 del ciclo y, por lo general, suele durar entre 4 y 7 días. Lo más habitual es que tu cuerpo te pida parar y reposar, está teniendo lugar un acontecimiento importante y debe ser objeto de cuidado.
- Fase Preovulatoria à tu cuerpo se prepara para el momento más importante del ciclo: la ovulación. Es importante saber que durante esta fase y el comienzo de la siguiente encontramos lo que llamamos la ventana de fertilidad, es decir, aquellos días que debes tener en cuenta tanto si quieres quedarte embarazada como si no. Idealmente dura del día 7 al 15. Lo más habitual es que comiences a despertar una gran creatividad, tengas nuevas ideas, estés extrovertida, te apetezca el contacto humano y vuelvas a tener más energía y a sentirte más sensual.
- Fase Ovulatoria à tiene lugar la ovulación, es decir, se produce la maduración del óvulo y su salida del ovario. La ovulación dura, aproximadamente, hasta el día 21 o 22 del ciclo pero el óvulo se mantiene vivo entre 24 y 48 horas como máximo (lo general son 24 horas) y es el momento en que eres fértil: no obstante, la ventana de fertilidad ocupa desde la fase preovulatoria hasta el comienzo de la fase premenstrual ya que los espermatozoides pueden mantenerse vivos hasta 5 días. Lo más habitual es que sea la etapa en la que tu cuerpo está más despierto, incluso tu deseo sexual: es probable que te apetezca sociabilizar, tener relaciones sexuales y estar más activa.
***¡Cuidado! Si bien la fecundación solo
puede darse durante la ventana de fertilidad es muy complicado aprender a
calcular cuándo tiene lugar. Todos los manuales te dirán que tu ciclo menstrual
dura 28 días, e idealmente ovularás el día 15, pero eso no tiene por qué ser
así y es un falso mito; ya sabemos que la realidad es diversa y cambiante.
Puede que haya meses en los que no ovules, meses en que se te atrase o meses en
los que se te adelante. Usa un método anticonceptivo en caso de tener
relaciones heterosexuales penetrativas, sea el día que sea. Una alternativa a
esto es el método sintotérmico. Hablaré más adelante sobre los métodos
anticonceptivos.
- Fase Premenstrual à la ovulación ha terminado, no se ha producido la fecundación y tu cuerpo se prepara para menstruar de nuevo. Tiene lugar entre el día 21 o 22 y el 28 y frecuentemente es la fase más inactiva a nivel emocional: tendemos a considerarla la peor parte del ciclo porque somos poco productivas (pero ¡ojo: somos pocos productivas en base a nuestro concepto de productividad!) pero es la mejor etapa para hacer viajes introspectivos, para reflexionar, para pasar tiempo en soledad, para construir desde dentro y reconocer y transformar aquellos aspectos más difíciles y dolorosos.
Así, menstruación y fase preovulatoria constituyen lo que
llamamos la fase folicular en la que acontece un incremento en la producción de
estrógenos y un crecimiento endometrial; y ovulación y fase premenstrual forman
lo que conocemos como fase lútea en la que se produce un incremento en la
producción de progesterona (que impide el crecimiento endometrial) y una facilitación
del anidamiento.
Por tanto, tu ciclo menstrual no solo está presente cuando
sangras. Lo que conocemos como “tener la regla” no es la parte más relevante
sino que lo es la ovulación (de hecho, cuando tenemos un “retraso” en realidad
el retraso es en la ovulación y no en la menstruación). Tendemos a pensar que
el ciclo menstrual interviene en nuestra vida solo cuando sangramos porque es
lo visible, pero no es cierto. Si eres una persona que menstrúa, eres una
persona cíclica: no es que tengas altibajos emocionales sin sentido, no es que
seas inestable o bipolar, no es que estés loca, no es que no hay quién te
entienda… simplemente eres cíclica.
(II) POR QUÉ TU SANGRE MENSTRUAL NO ES UN
RESIDUO
Hay muy pocos estudios sobre sangre menstrual como no os será
difícil intuir pero gracias a Enriqueta Barranco, Olga Ocón y su equipo (grupo
de investigación de la Universidad de Granada) podemos conocer la composición
de la menstruación. Se trata de desmontar, a través de la evidencia científica,
que tu sangre menstrual no es ni un residuo, ni un deshecho. La próxima vez que
alguien te diga que tu regla es digna de ser mantenida en secreto puedes
decirle que me avise cuándo vaya a comenzar su crowdfunding para poner fin a
las millones de películas de éxito belicistas que consisten en un derramamiento
de sangre continúo (entre machos, claro, no vaya a ser que peleemos contra
mujeres y quedemos de cobardes).
¿Qué compone nuestra sangre menstrual?
- Células madre. En efecto, estas células que son capaces de regenerar tejidos (y son usadas para combatir patologías como el cáncer) están en tu menstruación.
- Agua
- Lípidos
- Proteínas
- Progesterona
- Células muertas del endometrio
Es necesario traer a colación que este estudio concluyó que
el 100% de las muestras analizadas tenían algún contaminante orgánico y que la
sangre menstrual contiene tóxicos. ¿De dónde procede esta dosis de
contaminación? De los disruptores endocrinos a los que estamos expuestas día a
día, esto es, las sustancias químicas que encontramos en cosméticos,
pesticidas, alimentos, ropa, fármacos etcétera y que puede, con efecto
acumulativo, alterar el equilibrio hormonal del cuerpo humano.
Esto es importante decirlo ya no solo porque nuestro ciclo
menstrual esté conectado con los ciclos de la Naturaleza (muchas mujeres notan
sincronía con los ciclos lunares: de hecho, la palabra menstruación procede del término "mensis" que, a su vez, procede del griego "mene" que significa luna) sino porque queda patente que atentar contra
la vida ajena a nuestros cuerpos es atentar contra nuestros propios cuerpos
necesariamente. Si no quieres cuidar el planeta por los que viven en él, puedes
ser egoísta y hacerlo por ti.
{Continuará...}
Entre una densa niebla de incertidumbre sobre qué poner en este tablón, mi hermana me aconseja que comente lo siguiente:
ResponderEliminar-"¿Por qué coñones hablas de Delfos? ¿Acaso eres de la Hélade?“
Tu hermana tiene pinta de ser una tía guay :)
EliminarHablar de la Hélade será por deformación profesional jajajaja. Procedo a acuñar el término "coñones", Palafox; ¡y gracias!